Después de haber tenido un partido tibio ante la selección venezolana, a quien se logro superar por el mínimo marcador de 2-1, la selección peruana de futbol llegó de la mejor manera al duelo que tuvo el día de ayer ante su similar de Argentina. Si bien la localia nos favorecía, para muchos era difícil y casi imposible ganar.
Perú jugo de manera sorprendente, con vértigo, con emoción, con una victoria que pudo ser, pero que un palo dejo todo en empate.
Claudio Pizarro falló al minuto de juego desde los doce pasos, ese error fue la promesa de que este sería un partido inolvidable, para bien o mal. Carlos Zambrano puso la diferencia a los 22 minutos de juego, después de una jugada preparada que realizó Cruzado junto a Advincula. El empate lo marco Gonzalo Higuaín, con jugadón de Ezequiel Lavezzi. Un palo de Luis Ramírez en el segundo tiempo hizo perder el aliento a 30 millones de peruanos y el ingreso de Paolo Guerrero levantó una ovación en todos los rincones del país.
Solo faltó la victoria en un partido donde hubo de todo, guachitas, sombreros, tacos, paredes, goles y cartulinas amarillas. Hubo más emoción que en los otros partidos. Faltó la victoria, pero el equipo jugó bien. Hay esperanza de un futuro mejor con este equipo, que jugando así el Mundial ya no es un sueño, que si tenemos fe en esta selección no nos defraudarán. Ahora esperaremos lograr sumar de a tres ante Bolivia y poder escalar en la tabla de las clasificaciones a Brasil 2014, que ahora nos tiene en la séptima posición con siete unidades.
Redacción: Juarez Zevallos, José
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